Saturday, February 2, 2013
¡Libre, libre, Dios nos hace libre!
Lucas 8:26-39
"Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.) Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él. Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó. Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo. Y los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado. Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos, pues tenían gran temor. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió. Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él"
Tierra de los gadarenos (Gadara):
- Gadara, ciudad principal de la Decápolis (Grupo de ciudades griegas de considerable importancia, situadas principalmente al este y al sur del mar de Galilea)
El hombre endemoniado:
- Llevaba mucho tiempo en esa condición; no vestía ropa; no “moraba en casa”; Morada fija: los sepulcros (lugar destinado para los muertos); ¿vivo pero viviendo como muerto?
Reacción del “gadareno” al ver a Jesús:
- Gritó y se postró a sus pies; reconoció quién era Jesús (reverencia)*; pidió no fuera atormentado*
* Los espíritus inmundos (demonios) habían tomado posesión del hombre, por tanto, hablaban a través de él.
¿Qué hizo Jesús?
- Mandó al “espíritu inmundo” a salir de el hombre; el demonio se había apoderado de él
Apoderado/apoderar = Dar poder a otra persona para que la represente en juicio o fuera de él; hacerse dueño de algo, ocuparlo, ponerlo bajo su poder (Diccionario de la Real Academia Española [RAE]).
Consecuencias de la posesión demoniaca:
- El hombre era atado con cadenas y grillos. En otras palabras, se buscaba tener al hombre bajo control, dominado. Sin embargo, el hombre tenía una fuerza “sobrenatural”, que rompía las cadenas. ¿De dónde provenía esta fuerza sobrenatural? El hombre estaba posesionado/bajo el control de muchos demonios (legión = número indeterminado de espíritus [RAE]).
“Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él” (vs. 30)
- El hombre, dirigido por el demonio, se refugiaba en los desiertos (lugares remotos y apartados; inhabitados). El gadareno, en su condición, vivía en aislamiento absoluto.
Jesús muestra su autoridad cuando aún los demonios le piden que no los envíe al abismo (de donde vienen, de las profundidades de la tierra).
“Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso” (vs. 31-32)
Estos dos versículos muestran mucho simbolismo y significado:
1) Los demonios reconocían el poder que tiene Jesús, y aunque ellos ejercían una fuerza sobrenatural sobre el hombre, la autoridad y poder de Jesús era aún más grande que la de todos ellos unidos como “batallón”.
2) Aún Satanás y su ejército tienen límites y no pueden hacer nada si Dios no se los permite.
3) Los cerdos eran considerados animales impuros (sucios) para, los judíos. Por tanto, la cría de cerdos era considerada como degradante, algo desagradable y no bien visto. Sin embargo, esta región (Gadara) era habitada tanto por judíos como griegos. Muchos comentaristas y estudiosos creen que el hato de cerdos mencionado en esta porción bíblica pertenecía a judíos helénicos (griegos) que los criaban para vender a los gentiles. En otras palabras, “judíos” que veían la cría de cerdos como una oportunidad de ingreso y negocio, y no vivían del todo conforme a la ley y sus tradiciones judías.
4) El hecho de que los cerdos eran considerados impuros (sucios) da una idea de las condiciones de vida que buscan los espíritus inmundos para ejercer dominio.
“Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó” (vs. 33).
Una vez los demonios fueron expulsados del cuerpo del hombre, entraron en los cerdos y éstos se ahogaron al caer por un precipicio colindando con el mar de Galilea. Ahora bien, ¿Qué importancia tiene este suceso? Este suceso muestra el futuro que le esperaba al hombre….destrucción y muerte. Pero la historia no termina ahí:
“Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio…” (vs. 34-35)
¿Qué hizo Jesús? Libertó, transformó, restauró, dio nueva vida, rescató, salvó al hombre. Como bien menciona la Palabra “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”- Juan 10:10. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”- Isaías 61:1
El hombre gadareno había sido transformado completamente….ahora bien, ¿qué pasó con la gente del pueblo/ciudad?
“Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos, pues tenían gran temor. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió” (vs. 37).
La gente de Gadara tuvo “miedo” del poder/autoridad de Jesús y le pidieron que se marchase de Gadara (le rechazaron). Por otro lado, ¿qué hizo el hombre que había sido libertado? El hombre quería seguir a Jesús, estar con Jesús….NO lejos de él.
“Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él” (vs. 38-39)
¿Alguna vez habremos experimentado la libertad, restauración, sanidad, transformación, salvación proveniente de Dios? De ser así, ¿estaremos testificando a aquellos que nos rodean las grandes cosas que Dios ha hecho en nuestras vidas? ¿Realmente estamos testificando que Dios aún liberta, restaura, sana, salva, transforma y rescata lo perdido y desechado del mundo? Si no has experimentado ese toque especial de Dios en tu vida, te tengo buenas noticias. ¡NUNCA es tarde para Dios! Dios nos saca de las sepulturas, de los lugares diseñados/destinados para los muertos….los que ya no pueden tomar decisiones, ¡pero nosotros SI estamos vivos! ¿Por qué vivir entonces como “muertos” en vida, si Dios nos da vida, y en abundancia? Dios va de lugar en lugar, de desierto en desierto, y de sepulcro en sepulcro a rescatar y mostrar amor a quienes El creó…a ti y a mí. No seamos como los que vieron el milagro y decidieron apartar a Jesús….seamos como el que experimentó el poder de Dios y decidió caminar con El… recuerda, “NADA hay imposible para Dios” (Lucas 1:37)
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