Saturday, August 24, 2013

¿Buena Suerte o Bendición?

 

"Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero..."- Génesis 39:2

Muchos de nosotros estamos familiarizados, o al menos hemos escuchado acerca de la historia de José...un joven hebreo (Israelita) que fue vendido como esclavo por sus propios hermanos...y todo por celos, envidia y resentimiento (Gén. 37). Sin embargo, la historia de José no termina ahí. Luego de haber sido vendido y llevado a Egipto...a una tierra desconocida para él...una cultura diferente a la de él...José fue testigo de algo muy significativo en su vida... El AMOR de Dios.  

"Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero..."- Génesis 39:2

La vida de José estuvo llena de injusticias y, debido a su carácter íntegro y temor de Dios, las mentiras y atentados en contra de su propia vida no prosperaron. Sin embargo, dichas "circunstancias negativas" fueron tornadas en bendición. Una de estas circunstancias fue la mentira dicha por la esposa de su amo Potifar, oficial de Faraón. La Biblia describe a José como un joven apuesto (hermoso semblante y bella presencia), lo cual ocasionó que la esposa de su amo se encaprichara con él y lo hostigara sexualmente (Gén. 39:6-20). Así como lo lees... la esposa de su amo lo hostigaba diariamente para que se acostara con ella. Pero lo impresionante de todo es que aunque una situación sumamente íncomoda y, como muchos dirían por ahí, "la tentación era mucha y el hombre es hombre", José mantuvo su postura y NUNCA accedió siquiera a las caricias de la mujer. De hecho, miren como responde José en dicha situación:

"No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? (Gén. 39:9). 

Wow, sin duda alguna José era un hombre que amaba a Dios y anhelaba ante todo serle fiel. La vida y el corazón de José estaban fundamentados en la Palabra de Dios. Veamos ciertos versículos bíblicos que van dirigidos a la condición de nuestros corazones y cómo éstos moldean nuestro carácter para que sea uno de integridad.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida (Prov. 4:23).  

Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá (Prov. 19:21).

Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal (Prov. 28:14).

El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado (Prov. 28:26)

...Porque de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34c)

Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias (Mateo 15:19)

¿Cuán íntegras son nuestras actitudes, respuestas y acciones en nuestro andar diario? ¿Estaremos reflejando a Dios en ellas? Si comparamos la situación de José con las circunstancias a las que nos enfrentamos hoy día vemos que no hay diferencia alguna. Mentiras, injusticias, maldad, hostigamiento sexual, etc. Pero en medio de todo José permaneció leal al Dios Fiel, Bondadoso, Misericordio, que se agrada de la fidelidad de los Suyos y que honra a los que le honran (1 Samuel 2:30). Y a pesar de que las mentiras de la esposa de su amo lo llevaron a la cárcel (otra situación injusta y "negativa"), Dios NO se olvidó de José....Su favor le acompañó SIEMPRE.

"Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía.No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba (Gén. 39:21-23).

TODO lo que José hacía, Dios lo prosperaba...NO era suerte, era el favor y las bendiciones de Dios  manifestadas en la vida de José. La historia de José tiene una gran enseñanza...TODO en esta vida TIENE CONSECUENCIAS. El tomar decisiones erróneas y pecar tiene sus consecuencias. El tomar las decisiones correctas y serle fieles a Dios también. Pero la gran diferencia entre las decisiones erróneas y correctas es que siempre que en nuestros corazones nos proponemos el honrar a Dios y serle fiel, Él siempre nos ha de respaldar. Es mejor caminar un camino sombrío y rocoso CON DIOS que SIN el respaldo de DIOS. Muchas veces pensamos nos escudamos en que la "tentación" era muy grande...¿pero qué nos dice la Palabra con respecto a las tentaciones y el rol de Dios ante ellas?

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar (1 Corintios 10:13)

Hay cosas que ya no podemos cambiar y que hemos sufrido o estamos viviendo las consecuecias de nuestros actos. Sin embargo, Dios puede dar un rumbo diferente a nuestras vidas y tornar lo negativo en algo positivo. Cuando reconocemos nuestras faltas y le pedimos a Dios que nos perdone y nos muestre el camino a seguir, Dios mueve Su mano y nos da nuevos comienzos...nuevas oportunidades. José experimentó la gracia y fidelidad de Dios. ¡Nosotros también podemos experimentarlas! Tú  y yo somos sus "José". Por lo tanto, ¡En Dios somos y siempre seremos más que vencedores!

"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados"- Romanos 8:28

Sunday, August 11, 2013

El Gozo del Señor Mi Fortaleza Es


"...no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza"- Nehemías 8:10c


¿Por qué el pueblo de Israel estaba triste/entristecido? Porque oyeron y entendieron la ley de Dios, lo establecido por Dios, lo dicho por Dios (Neh. :8-9). Ahora bien...¿cuál es el trasfondo de esta historia? El pueblo de Israel, el remanente/los pocos que habían quedado de la cautividad de Babilonia, se encontraban en muy mal estado...se encontraban en ruinas...los muros derribados y sus puertas quemadas a fuego. En otras palabras, el pueblo de Israel se encontraba sumamente vulnerable...el pueblo era una "carnada" fácil, el blanco perfecto para cualquier enemigo. Su sistema de defensa y protección estaba en el piso. La cautividad en Babilonia no había sido nada fácil...lo habían perdido todo. 

Sin embargo, Dios NUNCA se olvidó de Su pueblo. Dios tocó a Ciro, rey de Persia para que libertase y ayudara a Su pueblo (Esdras 1:5). A pesar de que el pueblo regresó a Jerusalén y comenzó a edificarle templo a Dios, se levantó oposición (Esdras 4:4-5). Al no poder edificar/restaurar el templo (la casa de Jehová) debido a la oposición y al temor enfrentado en ese momento, el pueblo de Dios no pudo prosperar. Por años permaneció en dicha condición hasta que Dios tocó el corazón de un hombre llamado Nehemías, copero del entonces rey de Persia (rey Artajerjes).

Nehemías lloró, hizo duelo por algunos días, ayunó y oró delante de Dios al enterarse de la condición de su pueblo. También fue a inspeccionarlo...

"Y salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas que estaban consumidas por el fuego. Pasé luego a la puerta de la Fuente, y al estanque del Rey; pero no había lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba. Y subí de noche por el torrente y observé el muro, y di la vuelta y entré por la puerta del Valle, y me volví. Y no sabían los oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho; ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra. Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio (Neh. 2:13-17).


Venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio (en afrenta, deshonra, vergüenza)....edifiquemos, reparemos, restauremos aquello que ha de guardar nuestras vidas y familias...restauremos nuestra fe y confianza en el Señor...restauremos, volvamos nuestro rostro hacia el Rey de Reyes y Señor de Señores...aunque se levante la oposición, aunque se levante el pueblo enemigo para turbarnos, para amedrentarnos, para robarnos las bendiciones que el Señor tenga para nosotros...NOS HEMOS DE LEVANTAR...como nación, como pueblo de Dios.

Dios NUNCA nos deja, NUNCA nos abandona y mucho menos se olvida de nosotros. Al igual que al pueblo de Israel, Dios levanta Nehemías para consolar, para restaurar las ruinas, para darnos esperanza.

Dios levantó/llamó a un Nehemías que se cansó de ver las ruinas en que se encontraba el pueblo de Dios. Dios también levantó a un Nehemías después de éste, que logró una restauración completa para el pueblo de Dios...JESUS...el cual vino a quitar el oprobio, la vergüenza del pecado en nuestras vidas. Por lo tanto, como pueblo de Dios, podemos hacer nuestras las palabras dichas por Nehemías: "no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza"...el gozo del Señor es nuestra fortaleza...

La alegría de saber que las murallas en nuestras vidas, nuestro sistema de defensa contra el enemigo están vigente y triplemente reforzadas por el Padre, por el Hijo y por el Espíritu Santo, nos da esperanza...esperanza en aquello que no vemos, pero que pronto vendrá...

¿Cómo se encuentran las murallas que cubren nuestros corazones hoy? ¿En qué  condición se encuentran las murallas que protegen nuestra fe? ¿Qué áreas en nuestras vidas aún se encuentran en ruinas? ¿Realmente hemos identificado ruinas en nuestras vidas? ¿Cuándo fue la última vez que, al igual que Nehemías inspeccionó la condición de la ciudad, nosotros inspeccinamos la condición de nuestro propio corazón?

¿Haz sentido la voz del Señor...la inquietud en ti de comenzar a restaurar ruinas? ¿Reconciliarte con alguien? ¿Perdonar a alguien que te ha ofendido, o pedir perdón  ha quien has herido u ofendido? ¿Restaurar las ruinas de incredulidad? ¿ Restaurar tu fe en el Señor? ¿Poner nuevamente tu confianza en el Señor?

...el gozo de Jehová...el gozo del Señor es NUESTRA fuerza...NUESTRA fortaleza...

¿Sientes el gozo del Señor? ¿Sientes el deseo de conocer más del Señor? ¿Sientes el anhelo de buscar más de Él? ¿Es Jehová tu esperanza? Te invito a que medites en esto y recuerdes que nuestra fortaleza, refugio, esperanza y protección se encuentran en el Señor.