Friday, April 22, 2011

Espera, Dios Siempre Cumple Lo Que Promete

Sin duda alguna, nosotros como seres humanos tenemos la tendencia a desesperarnos, volvernos ansiosos o impacientes cuando no vemos contestación o señal alguna de aquello que por tanto tiempo hemos anhelado. ¿Por qué? Bueno, casi siempre porque queremos ver resultados inmediatamente. Sin embargo, Dios tiene un plan para cada uno de nosotros y El mejor que nadie sabe lo que anhelamos, lo que nos conviene y CUANDO es el momento apropiado para recibir tan ansiadas bendiciones. Que mejor ejemplo que Abraham, que cuando tenía 75 años, Dios le dijo: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. (Génesis 12:1-2, 4). Sin embargo, había pasado un tiempo luego que Dios le había prometido a Abraham descendencia y éste ya estaba un poco desalentado….pero Dios una vez más le promete que tendrá descendencia, pero esta vez le menciona que la descendencia vendrá por parte de un hijo (Génesis 15:1-4). A pesar de que Dios le confirmó a Abraham Su promesa, aún la impaciencia rondaba en la casa de Abraham….ésta vez Sara (Sarai), la esposa de Abraham, sintió la necesidad de hacer algo para poder tener hijos. Sara era estéril, por lo que le ofreció a Abraham a su criada (Agar), la cual le dio un hijo a Abraham, Ismael (Génesis 16:1-3, 15). Dios tenía un plan en mente y el hijo prometido del que le había hablado a Abraham no era Ismael sino Isaac, hijo que Abraham iba a tener con Sara (Génesis 17:15-21). Cuando Isaac nació, Sara tenía 90 años y Abraham 100, por lo que Dios se tardó 25 años en contestar la promesa que le había hecho a Abraham (Génesis 21:1-5). Wow… 25 años de espera, de prueba y de fe. La historia de Abraham es de gran enseñanza para nosotros. Primero, debemos estar conscientes y de creer que Dios es fiel y SIEMPRE contesta lo que promete. Segundo, los tiempos de Dios y los nuestros no son los mismos, por lo que tenemos que crecer en paciencia y depender totalmente de Dios. Tercero, Dios no necesita que seamos como Sara y tratemos de “ayudarle” a cumplir sus promesas…NO…..Dios quiere que confiemos en El…no importa cómo o cuánto tiempo se tarde. Dios no nos ha pedido ayuda, pues El tiene todo bajo control y anhela nuestra obediencia, respeto y lealtad. Por último, seamos agradecidos con Dios y démosle gloria, honra y alabanza porque El es merecedor de eso y mucho más. Anhelemos tener una relación cercana con Dios….no por lo que nos pueda dar, prometer, etc…sino porque Él es el Rey de Reyes, Señor de Señores, Príncipe de Paz, Dios Padre Celestial….El es Nuestro Creador! ¡Que Dios les continúe bendiciendo hoy, mañana y siempre!

God bless!!!

No comments:

Post a Comment