Tuesday, June 14, 2016

Revolución de Amor


Amando como Dios!
"No busques ser alguien conocido, sino alguien a quien merezca la pena conocer" – Anónimo

Tristemente, la sociedad en la que vivimos se enfoca más en que “seamos conocidos” que en que nuestras vidas inviten a otros a conocer más acerca de “nosotros”. Las redes sociales, frecuentemente, promueven el “enfoque egocéntrico” donde  todo gira en torno nuestro. Sin embargo, ¿qué pasaría si en vez de enfocarnos en “nosotros mismos” nos enfocáramos en otros? ¿Qué impacto ocasionaría si en vez de “quejarnos” por lo que no “tenemos” nos enfocáramos en dar de lo que ya tenemos? ¿Qué pasaría si en adición a esto, nuestra vida fuese dirigida por Dios (fuese Él nuestra prioridad)? ¿Acaso no ocasionaría esto una “Revolución de Amor”?

“…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Lucas 10:27

Cuando nos enfocamos tanto en “nosotros”, nuestros corazones se vuelven indiferentes a las más mínimas cosas. De hecho, nuestra mente se “nubla” y nos impide ver con claridad aquello que Dios pone aún frente a nuestros ojos… nuestro prójimo. Dios habla a cada persona de manera diferente y usa circunstancias únicas para llamar nuestra atención. En mi caso, Dios me dio el privilegio de ir a Nicaragua en un viaje de misiones, y servir a una comunidad en particular. La experiencia que más tocó mi corazón fue la de visitar un vertedero (basurero). El propósito de esta visita era recolectar botellas plásticas para que una familia pudiera amontonar lo suficiente (el mínimo peso requerido) como para poder cambiarlas por dinero, y así poder proveer para el sustento de su familia. En ocasiones, hay familias que recolectan materiales reciclables por 3 días corridos, bajo un sol caliente, y ganarse un poco menos de $2.00 (US). Nosotros sólo recolectamos plástico por casi 1 hora, y al terminar estábamos todos bañados en sudor… ¡imagínense hacerlo el día entero por 3 días consecutivos!

Dios comenzó a hablar a mi corazón y una serie de preguntas cruzaron por mi mente…pero una en específico quedó en mi mente… ¿qué ves? Me dije a mi misma… veo lo siguiente: basura, excremento de animales, frutas en descomposición, agua estancada, entre otras cosas…fue como si mis ojos se abrieran y la siguiente frase pasó por mi mente… "La basura de muchos es el pan diario de otros”… Sentí Dios hablaba a mi corazón y me decía lo siguiente: “Así viven muchas personas… en un vertedero espiritual… en ruinas… La vida sin Cristo es una vida en ruinas, donde se acumulan sentimientos negativos que van consumiendo a las personas poco a poco. Muchos reciclan, buscan ganarse el “sustento diario”, aquello que “llene el vacío” que hay en ellos, y siguen recolectando y acumulando cosas, pero nada les satisface... este proceso les fatiga, les cansa. Mientras muchos se rinden, otros luchan, y siguen en busca de lo que tanto anhelan conseguir o encontrar.

Lamentablemente y con dolor en mi corazón, tengo que reconocer que nosotros, la Iglesia del Señor, hemos fallado. Nos hemos olvidado de que aún existen “basureros/ruinas espirituales” que diariamente reciben más y más basura… más y más indiferencia y arrogancia en la actualidad. La maldad ha aumentado, el amor y el respeto hacia el prójimo ha disminuido. Ya prácticamente no “existen” conversaciones de impacto, sino superficiales… las distracciones y la tecnología nos han transformado en una sociedad “fría e indiferente”… el “derecho de muchos  y la aceptación de todo tipo de ideales” se han vuelto en la “Norma de Aceptación Universal” de nuestra actual sociedad. Sin embargo, ¿dónde han quedado la Palabra de Dios y el Amor Inagotable de Dios? ¿Acaso Dios ha cambiado? Hemos fallado en algo sumamente importantísimo… hemos olvidado la “Norma” y deseo de Nuestro Padre Celestial… el amarle a Él sobre todas las cosas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Lucas 10:27). 

Si Dios no es prioridad en nuestras vidas, lamentablemente el amor hacia nuestro prójimo no ha de “fluir”. Dios es quien nos mueve a amar…Dios es quien pone compasión en nuestros corazones por aquellos que nos rodean. Dios nos está llamado a ser sus manos y sus pies…nos llama a compartir algo que no necesita ser pesado ni vendido para satisfacer a nuestro prójimo… el amor de Dios es completamente gratis y más que suficiente. Jesús es el pan de vida (Juan 6:35)… es nuestro sustento. Dios quiere que Su Palabra sea escuchada en medio de estos “basureros espirituales”. Hay hambre de la Palabra y del Amor de Dios…la gente necesita sentir el abrazo de Dios y conocer cuán grande e infinito es Su Amor. ¿Cuán dispuestos estamos nosotros, como pueblo de Dios, a ir en busca de aquellos que aún no le conocen? ¿De ir en busca de las almas perdidas? ¿Cuán dispuestos estamos nosotros en dar una sonrisa, un abrazo, una mano amiga? ¿Cuán dispuestos estamos de dejar nuestra “comodidad” para que al menos otros puedan “descansar”?

Dios sí que llamó mi atención y habló a mi corazón de una manera poderosa…Ahora te pregunto… ¿Cuándo fue la última vez que tu corazón fue estremecido por Dios para que seas partícipe de Su Revolución de Amor? Es mi oración que Dios te hable tal nunca lo hayas escuchado y Su Amor estremezca tu corazón.

1 comment:

  1. Muy cierto querida hermanita. Hay q salir en rescate de otros.Dios es un Dios de amor y que bueno q pudistes ir a compartir y hablarles de la palabra, se que haces tu parte siempre por eso Dios te compensará siempre. Te amo mucho....

    ReplyDelete