Sunday, November 6, 2011

Meditación Sobre Las Maravillas Que Ha Hecho Dios En Nuestras Vidas

Es hermoso poder meditar en todas las bendiciones que Dios nos ha permitido gozar hasta el día de hoy. Con el transcurso del tiempo pasamos por momentos alegres, de felicidad, alegría y de gozo, al mismo tiempo que pasamos por momentos de pérdida, dolor, angustia, decepción, etc. Sin embargo, si no fuera por los momentos y emociones que hemos experimentado, no tendríamos anécdotas o historias que contar. Probablemente no seríamos quienes somos hoy. Ayer leía un pasaje en la biblia que sentí compartirlo con ustedes. Meditaba en él y pasaba por mi mente cómo muchas veces sentimos que no vamos a poder continuar y que al parecer Dios no ha escuchado a nuestras súplicas. Según continuaba leyendo el pasaje veía que a medida que meditamos en las bendiciones que Dios nos ha dado y en todo lo que Él ha hecho por nosotros...toda esa angustia, tristeza y ansiedad que sentimos al no ver ciertas respuestas van quedando atrás, desaparecen. Hay una frase que siempre me ha gustado y dice así: "No le digas a Dios cuán grande es tu problema, sino dile a tu problema cúan grande es Dios". Sin duda alguna esa frase dice mucho....Dios es Dios y nada se compara a El...nada es imposible para El...y nada lo detiene. Eso sí, muchas veces tenemos que aprender a esperar, porque el tiempo nuestro no siempre es el mejor, pero el tiempo de Dios es el bueno y el perfecto! Así que mis amigos, cada vez que se sientan sin ánimos y sin fuerzas...recuerden que Cristo nos ama y tiene un plan hermoso para nuestras vidas. ¡Dios les bendiga en gran manera!
God bless!!!!

Liz 

Salmo 77

“Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y él me escuchará. Al Señor busqué en el día de mi angustia; alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo. Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. No me dejabas pegar los ojos; Estaba yo quebrantado, y no hablaba. Consideraba los días desde el principio, los años de los siglos. Me acordaba de mis cánticos de noche; meditaba en mi corazón, y mi espíritu inquiría: ¿Desechará el Señor para siempre, y no volverá más a sernos propicio? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Dije: Enfermedad mía es esta; traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de JAH; sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras, y hablaré de tus hechos. Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace maravillas; hiciste notorio en los pueblos tu poder. Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. Te vieron las aguas, oh Dios; las aguas te vieron, y temieron; los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; tus relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas por mano de Moisés y de Aarón.”

No comments:

Post a Comment