Tuesday, June 14, 2016

Revolución de Amor


Amando como Dios!
"No busques ser alguien conocido, sino alguien a quien merezca la pena conocer" – Anónimo

Tristemente, la sociedad en la que vivimos se enfoca más en que “seamos conocidos” que en que nuestras vidas inviten a otros a conocer más acerca de “nosotros”. Las redes sociales, frecuentemente, promueven el “enfoque egocéntrico” donde  todo gira en torno nuestro. Sin embargo, ¿qué pasaría si en vez de enfocarnos en “nosotros mismos” nos enfocáramos en otros? ¿Qué impacto ocasionaría si en vez de “quejarnos” por lo que no “tenemos” nos enfocáramos en dar de lo que ya tenemos? ¿Qué pasaría si en adición a esto, nuestra vida fuese dirigida por Dios (fuese Él nuestra prioridad)? ¿Acaso no ocasionaría esto una “Revolución de Amor”?

“…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Lucas 10:27

Cuando nos enfocamos tanto en “nosotros”, nuestros corazones se vuelven indiferentes a las más mínimas cosas. De hecho, nuestra mente se “nubla” y nos impide ver con claridad aquello que Dios pone aún frente a nuestros ojos… nuestro prójimo. Dios habla a cada persona de manera diferente y usa circunstancias únicas para llamar nuestra atención. En mi caso, Dios me dio el privilegio de ir a Nicaragua en un viaje de misiones, y servir a una comunidad en particular. La experiencia que más tocó mi corazón fue la de visitar un vertedero (basurero). El propósito de esta visita era recolectar botellas plásticas para que una familia pudiera amontonar lo suficiente (el mínimo peso requerido) como para poder cambiarlas por dinero, y así poder proveer para el sustento de su familia. En ocasiones, hay familias que recolectan materiales reciclables por 3 días corridos, bajo un sol caliente, y ganarse un poco menos de $2.00 (US). Nosotros sólo recolectamos plástico por casi 1 hora, y al terminar estábamos todos bañados en sudor… ¡imagínense hacerlo el día entero por 3 días consecutivos!

Dios comenzó a hablar a mi corazón y una serie de preguntas cruzaron por mi mente…pero una en específico quedó en mi mente… ¿qué ves? Me dije a mi misma… veo lo siguiente: basura, excremento de animales, frutas en descomposición, agua estancada, entre otras cosas…fue como si mis ojos se abrieran y la siguiente frase pasó por mi mente… "La basura de muchos es el pan diario de otros”… Sentí Dios hablaba a mi corazón y me decía lo siguiente: “Así viven muchas personas… en un vertedero espiritual… en ruinas… La vida sin Cristo es una vida en ruinas, donde se acumulan sentimientos negativos que van consumiendo a las personas poco a poco. Muchos reciclan, buscan ganarse el “sustento diario”, aquello que “llene el vacío” que hay en ellos, y siguen recolectando y acumulando cosas, pero nada les satisface... este proceso les fatiga, les cansa. Mientras muchos se rinden, otros luchan, y siguen en busca de lo que tanto anhelan conseguir o encontrar.

Lamentablemente y con dolor en mi corazón, tengo que reconocer que nosotros, la Iglesia del Señor, hemos fallado. Nos hemos olvidado de que aún existen “basureros/ruinas espirituales” que diariamente reciben más y más basura… más y más indiferencia y arrogancia en la actualidad. La maldad ha aumentado, el amor y el respeto hacia el prójimo ha disminuido. Ya prácticamente no “existen” conversaciones de impacto, sino superficiales… las distracciones y la tecnología nos han transformado en una sociedad “fría e indiferente”… el “derecho de muchos  y la aceptación de todo tipo de ideales” se han vuelto en la “Norma de Aceptación Universal” de nuestra actual sociedad. Sin embargo, ¿dónde han quedado la Palabra de Dios y el Amor Inagotable de Dios? ¿Acaso Dios ha cambiado? Hemos fallado en algo sumamente importantísimo… hemos olvidado la “Norma” y deseo de Nuestro Padre Celestial… el amarle a Él sobre todas las cosas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Lucas 10:27). 

Si Dios no es prioridad en nuestras vidas, lamentablemente el amor hacia nuestro prójimo no ha de “fluir”. Dios es quien nos mueve a amar…Dios es quien pone compasión en nuestros corazones por aquellos que nos rodean. Dios nos está llamado a ser sus manos y sus pies…nos llama a compartir algo que no necesita ser pesado ni vendido para satisfacer a nuestro prójimo… el amor de Dios es completamente gratis y más que suficiente. Jesús es el pan de vida (Juan 6:35)… es nuestro sustento. Dios quiere que Su Palabra sea escuchada en medio de estos “basureros espirituales”. Hay hambre de la Palabra y del Amor de Dios…la gente necesita sentir el abrazo de Dios y conocer cuán grande e infinito es Su Amor. ¿Cuán dispuestos estamos nosotros, como pueblo de Dios, a ir en busca de aquellos que aún no le conocen? ¿De ir en busca de las almas perdidas? ¿Cuán dispuestos estamos nosotros en dar una sonrisa, un abrazo, una mano amiga? ¿Cuán dispuestos estamos de dejar nuestra “comodidad” para que al menos otros puedan “descansar”?

Dios sí que llamó mi atención y habló a mi corazón de una manera poderosa…Ahora te pregunto… ¿Cuándo fue la última vez que tu corazón fue estremecido por Dios para que seas partícipe de Su Revolución de Amor? Es mi oración que Dios te hable tal nunca lo hayas escuchado y Su Amor estremezca tu corazón.

Wednesday, December 31, 2014

Sea el Nombre de Jehová Bendito


“…Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”- Job 1:21

¿Cuántos están preparados para despedir este año 2014? ¡Yo estoy más que preparada! En lo personal, este año 2014 ha sido un año bien difícil, lleno de muchas pruebas, tristeza y momentos negativos. Sin embargo, al meditar en TODO lo que ha pasado este año, también puedo ver lo positivo y lo bueno del mismo. Entre todas las cosas que me pasaron, una de las pruebas más difíciles fue el quedarme sin trabajo en el mes de mayo. Esto me enseñó y me recordó:

1) Dios NO deja a los suyos desamparados (Josué 1:5, Salmo 37:25).

2) La intención en el corazón de Dios al crear nuestra familia terrenal es reflejar cuán reales son Su amor, cuidado, protección y ayuda en nuestros “peores” momentos (Salmos 18:2, 28:8, 46:7, 59:16, 121).

3) Nuestros momentos de escasez traen oportunidades de crecimiento espiritual y también personal. Dios es quien suple todas nuestras necesidades (Filipenses 4:19), y en nuestros momentos de “escasez” nos deja ver aquellos “talentos escondidos” que tenemos.

4) Necesitamos el descanso de Dios (Mateo 11:28). Muchas veces necesitamos tener “vacaciones forzadas” para que nuestros cuerpos estén preparados para la siguiente jornada y recia temporada (Salmos 18:39, 68:35, 92:10; Isaías 40:29-31).

5) Para crecer en nuestra fe, necesitamos experimentar la intervención de la mano divina de Dios. Por tanto, Dios se manifiesta en lo imposible y abre una “brecha” de posibilidad, donde su gracia y amor resaltan en medio del caos y de la tristeza. Como bien dice la Palabra de Dios en Hebreos 11:1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Todos, en algún momento de nuestras vidas, experimentamos lo que llamamos (o como muchos decimos) las altas y bajas en nuestra fe. La Biblia registra que aún algunos hombres de Dios (e.g. Job, Elías, David) sintieron que Dios no estaba cercano a ellos…sintieron que Dios estaba “distante”. Sin embargo, mantuvieron su confianza y esperanza en Dios. Yo culmino este año 2014 dándole gracias a Dios por lo siguiente: Los pensamientos de Dios NO son mis pensamientos, ni mis caminos Sus caminos (Isaías 55:8-9; Jeremías 29:11).

Dios tiene un plan perfecto para nuestras vidas, pero todo depende de nosotros…nuestras decisiones y nuestras actitudes. Hay dos opciones frente a nosotros, pero sólo podemos escoger 1.

Opción # 1: Aunque no entendamos, confiamos en que Dios conoce el por qué de nuestra situación, y decidimos aferrarnos a Él. Pedimos por Su fortaleza, sabiduría y discernimiento para poder permanecer fieles a Él y obedecer a Su Palabra.

Opción # 2: Nos rebelamos contra Dios y decidimos en nuestro corazón reusar a tener que ver nada con Dios. Escogemos hacer lo que queremos, ya que entendemos que nuestras decisiones y planes son mejor para las situaciones presentes.

En todo esto, jamás habrá una tercera opción, siempre serán dos opciones: la voluntad de Dios (opción # 1) o nuestra voluntad (opción # 2). Personalmente, reconozco lo difícil de decirle NO a lo que yo quiero en el momento…de decirle NO a mi humanidad…de decirle NO a lo que parece una alternativa “fácil y rápida” para mi situación. Pero a la larga, el meditar en la fidelidad de Dios y la paz que inunda mi corazón al tomar una decisión que NO se enfoca en mi misma, sino que gira en torno a el Majestuoso y sabio Dios…en quien me creó, en quien me ha advertido de las diversas aflicciones y dificultades que he de pasar (Juan 16:33), pero que ha prometido estar conmigo siempre (Isaías 58:11, Mateo 28:20). Al igual que Moisés, quien le dijo a Dios que si Su presencia no iba a acompañarle, él no quería emprender un nuevo caminar (Éxodo 33:15), oro al Señor para que tome control absoluto de toda decisión y acción a tomar en este Nuevo Año 2015. Que el nombre de Jesús sea exaltado en mi vida, que quite lo que tenga que quitar y que añada lo que tenga que añadir. ¿Cuál es tu oración? ¿Cómo terminas este Año 2014, más cercano a Dios o más distante?




Tuesday, August 26, 2014

A Su Modo y En Su Tiempo

Hoy quisiera compartir con ustedes no tan solamente una reflexión acerca de la fidelidad de Dios, sino mi experiencia en estos últimos meses. Hace un año atrás, me encontraba dando clases en una universidad pequeña. Y a pesar de que se interactúa y se conoce mucha gente linda, me di cuenta que la enseñanza no era mi pasión, al contrario, estaba muy lejos de serlo. Pero que conste, ¡admiro el sacrificio y dedicación de aquellos en el sistema educativo! Luego de orarle al Señor con respecto a cómo me sentía en mi trabajo, había decidido no continuar enseñando. Por ende, este pasado mes de mayo sería mi último mes en el trabajo, por lo que comencé a buscar y a solicitar a otras posiciones. A pesar de no haberlo comentado con otros, le había pedido al Señor que abriera puertas y que yo pudiera salir de mi trabajo sin ninguna complicación. De repente, el momento que estaba esperando se había acercado y yo sabía perfectamente lo que había de acontecer. Mi jefe se reúne conmigo y me dice que mi contrato no iba a ser renovado. La matrícula de estudiantes para el programa que estaba enseñando era muy baja, y en adición, la universidad se estaba enfrentando a una crisis financiera. Por lo tanto, iba a haber recorte de personal y, lógicamente, yo era parte de ese personal. Sin embargo, al culminar dicha reunión, yo sentí paz en mi corazón. Sentí como si Dios me dijera: “tranquila, te puedes ir en paz. Yo te estoy dando la salida que buscabas”. Seguí solicitando a diferentes posiciones, pero a pesar de todas las solicitudes enviadas, nada. Ya se acercaba el mes de mayo, y en la última semana de clases, recibí dos regalos de parte de dos estudiantes: una Biblia de Estudio en español y un frasco de miel pura (¡cultivada por el mismo estudiante!). Wow…dije yo en mi mente. ¡Señor, que tremendo eres! Dos regalos que hablan acerca de tu fidelidad y de tu provisión. El Señor comenzó a poner muchas cosas en mi corazón con respecto a estos dos regalos. 

1. La Palabra de Dios:

- La Palabra de Dios es sustento, provisión y nos satisface (nos deleitamos en ella). La Palabra de Dios es nuestro pan (i.e. todo aquello que en general sirve para sustento diario). 


En otras palabras, la Palabra de Dios hoy día viene siendo nuestro maná (alimento provisto al pueblo de Israel durante su tiempo de peregrinación por el desierto). 

Salmo 78:24-25 (NTV) - 24 Hizo que lloviera maná para que comieran; les dio pan del cielo. 25 ¡Se alimentaron con comida de ángeles! Dios les dio todo lo que podían consumir.

Salmo 110:103 (NTV) - ¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras!; son más dulces que la miel.

- La Palabra de Dios (la provisión de Dios) es fresca/nueva cada día. Aunque la Palabra de Dios no cambia, la forma en que nos habla diariamente sí…nos permite experimentar el poder de Dios de manera diferente (experiencias nuevas). Lo que antes era desconocido ante nuestros ojos, Dios lo hace conocido.

Éxodo 16:14-15, 31 (NTV) - 14 Cuando el rocío se evaporó, la superficie del desierto quedó cubierta por copos de una sustancia hojaldrada y fina como escarcha. 15 Los israelitas quedaron perplejos al ver eso y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto?”, porque no tenían idea de lo que era. Entonces Moisés les dijo: “Este es el pan que el Señor les da para comer.” 31 Los israelitas llamaron maná al alimento. Era blanco como la semilla de cilantro, y tenía un gusto parecido a obleas (hojuelas) con miel.

Números 11:7-9 (NTV) -  7 El maná era parecido a pequeñas semillas de cilantro, y era de un color amarillo claro como goma de resina. 8 La gente salía a recogerlo del suelo. Con el maná se hacía harina en los molinos de mano o se machacaba en un mortero. Luego se hervía en una olla para hacer panes planos que sabían a pastelitos horneados con aceite de oliva. 9 Durante la noche, el maná caía sobre el campamento juntamente con el rocío.

2. La Miel

La miel es un ingrediente natural y utilizado muy frecuentemente para la preparación de diferentes productos. Su dulzura única ayuda a resaltar el sabor de una manera balanceada. Cuando estudiamos la Palabra, vemos que la miel simboliza:

- Lo mejor (producto de alta calidad).

Génesis 43:11 (NTV) -  “…carguen sus costales con los mejores productos de esta tierra —bálsamo, miel, resinas aromáticas, pistachos y almendras…”

-  Abundancia y prosperidad.

Éxodo 3:8 (NTV)“Por eso he descendido para rescatarlos del poder de los egipcios, sacarlos de Egipto y llevarlos a una tierra fértil y espaciosa. Es una tierra donde fluyen la leche y la miel…”

- Las promesas de Dios y Su fidelidad.

Deuteronomio 11:9 (NTV) - Si obedeces, disfrutarás de una larga vida en la tierra que Dios juró dar a tus antepasados y a ti, que eres su descendencia, ¡una tierra donde fluyen la leche y la miel!

Deuteronomio 26:9 (NTV) - ¡Nos trajo hasta este lugar y nos dio esta tierra donde fluyen la leche y la miel!

Hay temporadas en nuestras vidas donde no sabemos qué ha de acontecer...no podemos ver que hay al otro lado del desierto (i.e. circunstancia, lo desconocido, problema, etc.).  Personalmente, mentiría si dijera que no pasaron muchas cosas por mi mente: “¿Qué pasará luego? ¿Habrá valido la pena obtener un nivel de educación tan alto, si no tengo experiencia en la industria, y por ende, se me dificulta más aún conseguir trabajo? ¿Cómo voy a pagar los préstamos estudiantiles?, etc.” Estas fueron sólo unas de las tantas preguntas que pasaron por mi mente. Interesantemente, TODAS ellas tienen un factor común…todas ellas están fuera de mi alcance…yo NO TENGO control alguno sobre ellas.

Mateo 6:25-34 (NTV)25“Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?...27¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?...30Si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe? 31 Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. 32 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. 33 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. 34 Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.”

En todo este tiempo he llorado, he sentido frustración, e inclusive a veces sentí como si Dios estuviese a la distancia. Pero Dios, en Su infinita misericordia, siempre me hacía saber o sentir (de una manera u otra) que Él tenía TODO bajo control. Que aunque “físicamente” no viera nada, Él sabía lo que hacía. Un día iba manejando de camino a una reunión cuando de repente veo el siguiente mensaje en la “tumba” (cajón) de un camión que iba frente a mí…“Confía en Él. Dios sigue en control.” Una vez terminada la reunión y de vuelta a casa, un vehículo cambia de carril y, en este entonces, queda frente al mío. Este vehículo tenía un “sticker” en el cristal de la parte trasera que decía: “Dios hace todo posible.” Fue en ese entonces que dije: “Señor, yo sé que me estás hablando hoy, y quieres que esté tranquila”. ¿Por qué comparto todo esto con ustedes? Primero, porque en todo lo que nos acontece (que Dios permite que nos ocurra), Él ha de glorificar Su Santo Nombre, por ende, hay que darle honra y gloria a quien se la merece. Segundo, porque yo sé, que pasamos por situaciones que estremecen y que prueban nuestra fe. Nadie me lo ha contado, yo lo he vivido miles de veces.

¿Realmente confiamos en Dios? ¿Cuándo confiamos en Dios, sólo cuando todo está bien o también cuando las cosas no están del todo bien? Nosotros tenemos sólo dos opciones cuando las cosas no van del “todo bien”: 1) nos rebelamos contra Dios (nos alejamos de Dios); ó 2) nos acercamos más a Él.

Todo este tiempo Dios me ha enseñado y confirmado lo importante de AFERRARME a Su Palabra y DEPENDER totalmente de Él. Dios me ha enseñado y recordado que las puertas que Él cierra, NADIE las puede abrir…pero las puertas que Él abre, ¡NADIE las pueda cerrar! Dios también me ha permitido experimentar Su favor para con los demás. A pesar de que TODAS las puertas PARECÍAN CERRADAS, Dios se encargó de ABRIR la indicada. Una persona que, aunque no me conocía demasiado, fue el vaso que Dios tocó y usó para que se abriera una puerta a mi favor. Dicha persona había estado en conversaciones conmigo desde el mes de febrero, pero por un tiempo no supe de ella. Por lo tanto, yo había asumido que nunca más sabría de ella. Pero no fue hasta el tiempo de Dios, que esta persona me contactó y me notificó que me había recomendado para trabajar en una Compañía que estaba buscando personal que tuviese preparación en mi área. Y sí, ¡ya conseguí trabajo! Hoy puedo decir, que aprendí la lección…NO es cuánto me esfuerce para cubrir mis necesidades y tener “TODO” bajo control…SIEMPRE habrán cosas que estarán fuera de nuestro alcance, y sólo le corresponden a DIOS. Yo no sé tú, pero yo puedo decir que Dios ha usado este “tiempo de prueba” para moldear mi fe y para poder experimentar Su Amor, Su protección y Su Sustento de una manera muy especial. Dios una vez más me ha dejado saber que Él sigue siendo EL MISMO DIOS de SIEMPRE…El Dios que pelea nuestras batallas, que vela por nosotros, que abre y cierra puertas a nuestro favor…que al igual que José, nos pone en gracia y nos pone en alto…Dios me ha hecho entender que la Biblia y el frasco de miel que recibí como regalos, eran símbolos de su provisión para mi vida en “este tiempo en el desierto”…Dios una vez más me recordó que el ser humano tiene límites, pero Dios NO…NADA ES IMPOSIBLE PARA DIOS…al contrario, todo es a Su modo y en Su tiempo.

Nehemías 9:20-21 (NTV) - Enviaste tu buen Espíritu para que les enseñara, y no dejaste de alimentarlos con maná del cielo ni de darles agua para su sed. Durante cuarenta años los sustentaste en el desierto, y nada les faltó. ¡No se les desgastó la ropa, ni se les hincharon los pies!

Wednesday, December 18, 2013

Monumento Conmemorativo

Hoy día, el avance en la tecnología y la conveniencia que ofrecen las redes sociales (e.g. facebook, twitter, etc.) han sido de gran beneficio para muchos de nosotros. La comunicación con amigos y familiares es mucho más fácil, e inclusive, podemos ver fotos, videos y comunicarnos por medio de Skype, y así sentir que estamos en una comunicación del “tú a tú”… más personal. Sin embargo, personalmente pienso que el ver las fotos tomadas años atrás, o inclusive tomadas recientemente, nos hacen “revivir” esos momentos únicos que decidimos “conservar” en una imagen, y así no olvidar del todo lo especial que fueron para nosotros. Aunque la reflexión de hoy va mucho más allá del significado de una “imagen” plasmada en una foto, hay una gran conexión. Las imágenes en una foto siempre encierran o al menos, van conectadas con una historia. Eso es precisamente lo que ha de hablarse en esta reflexión… “Monumento Conmemorativo”. Muchos de nosotros hemos escuchado o visitado monumentos que se han levantado o construído como homenaje a personas ilustres, soldados caídos en la Guerra de Vietnam, etc. Dichos monumentos son símbolos levantados de acontecimientos pasados, o en otras palabras, se han levantado por su valor histórico, artístico, o arqueológico. El pueblo de Israel también conoció el significado o valor de un “Monumento Conmemorativo”.

"Cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordán, Jehová habló a Josué, diciendo: Tomad de aquí de en medio del Jordán, del lugar donde están firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasaréis con vosotros, y levantadlas en el lugar donde habéis de pasar la noche...y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿Qué significan estas piedras? les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron divididas delante del arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron; y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre."- Josué 4:1-7

Las doce piedras tomadas por el pueblo de Israel eran para testimonio de lo que Dios había hecho por ellos…era para testimonio de la gracia y misericordia de Dios para con Su pueblo amado. Las piedras eran símbolo de la mano de Dios abriendo caminos a Su pueblo, aún en medio de las aguas….cuando el pueblo de Dios está dispuesto a obedecer y a seguir a Dios, Él se encargará de guardar su caminar. Este pasaje encierra una gran historia…Dios siempre vela por nosotros…por Su pueblo. Para que haya historias que contar, tienen que haber acontecimientos que marquen nuestras vidas. Sin un Jordán que cruzar, no hay piedras que tomar, y por ende, no habrían memorias de lo que Dios ha hecho. De igual forma en nuestras vidas, sin pruebas difíciles y acontecimientos donde NO tenemos el control, no pudiéramos crecer en fe y mucho menos pudiéramos reconocer que Dios SI vela por nosotros. Es difícil tener una perspectiva positiva cuando estamos pasando por la situación difícil (pérdida de trabajo, muerte de un familiar, divorcio, enemistades en la familia, abandono, facturas sin pagar, al borde de perder tu casa, etc.). Sin embargo, cuando dependemos y confiamos en que Dios es NUESTRO ayudador, las circunstancias no cambian, pero nuestra perspectiva sí. La Palabra de Dios está llena de muchos “Monumentos Conmemorativos”, los cuales nos recuerdan las promesas de Dios para con Su pueblo. Esta época navideña tiene gran valor para nosotros los creyentes. El verdadero significado de la navidad no es “Santa Claus” (el viejo barrigón) dejando presentes bajo el árbol de Navidad, atorándose en la chimenea luego de haberse comido las galletitas y el vaso de leche. NO…Jesús es nuestro “Monumento Conmemorativo”. Muchos árboles de Navidad tienen las figuritas que representan el nacimiento de Jesús, pero lamentablemente, son simplemente parte de la decoración. De nada nos sirve que tengamos el nacimiento debajo del arbolito, si Jesús aún no ha nacido en nuestros corazones. Tristemente, a veces nos dejamos llevar por las decoraciones hermosas de la época y el comprar regalos para toda la familia, y olvidamos la persona principal de nuestra celebración, Jesús. Les exhorto a tomarse un tiempito y meditar en el nacimiento de Jesús y lo que el mismo representa para TODA la humanidad…esperanza para nosotros, perdón de nuestros pecados, y vida nueva, abundante y eterna cuando el mismo Jesús regrese por nosotros, o nos mande a buscar. ¡Dios les bendiga y Feliz Navidad!

“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” - Lucas 2:8-14







Monday, September 2, 2013

Una Simple Pregunta


Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? (Mateo 22:36

Muchos o la mayoría de nosotros hemos tenido la oportunidad de escuchar a alguien dando una charla o discutiendo un tema en particular. ¿Cierto? ¿Qué tal escuchar una maestra explicando y resolviendo ejercicios de matemáticas? Seguramente todos hemos pasado por lo mismo. Si las matemáticas nunca coinciden contigo, bienvenido a mi club…enemigos de las matemáticas. Los cómputos matemáticos son bien específicos, en mi opinión. Un número o signo que omites en un problema te cambia todo el resultado. Por lo tanto, si no prestamos atención, al final nos preguntaremos ¿qué hice mal o qué omití? Ciertamente los momentos de confusión y de búsqueda de respuestas a muchas preguntas son parte de nuestra naturaleza humana… especialmente aquellos relacionados a nuestra fe y vida espiritual. 

En los tiempos de Jesús, cierto intérprete de la ley (persona conocedora, estudiosa de ley) decide hacerle la siguiente pregunta a Jesús, con la mera intención de tentarle (Mateo 22:35)

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? (Mateo 22:36). Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.  Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas (Mateo 22:37-40
Mandamiento (ordenanza, estatuto, mandato) = precepto u orden de un superior a un inferior.
Ley = precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados.


Me pregunto, ¿cuál habrá sido la reacción del intérprete de la ley al escuchar la respuesta de Jesús? Jesús, en lugar de enfocarse en una serie de reglas y de imposiciones se enfocó en algo sumamente vital y muchas veces no tan bien practicado por nosotros… la ley del amor. ¿Qué es amor? ¿Cómo se define la palabra amor? La definición dada por la real academia española es la siguiente:

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”

O sea, que cuando el ser humano reconoce que hay algo que falta en su vida, cuando reconoce su necesidad por Dios…siente buscarle y estar en una relación cercana con él. ¡Wow! Ese es el primer mandamiento…amar a Dios…amarlo con toda nuestro corazón, alma y mente….amarle con todo nuestro ser. ¿Cuántos nos hemos enamorado alguna vez y hemos sentido que dicha persona produce en nosotros el deseo de estar con ella constantemente? Ese es el tipo de sentimiento y relación que Dios quiere tengamos con El…que sintamos esa necesidad y dependencia de Él, que anhelemos nunca separarnos de Él…que le amemos con todo lo que somos, con todo lo que tenemos. Y el segundo mandamiento es que luego de Dios, veamos a nuestro prójimo y le amemos como a nosotros mismos (Gálatas 5:14; Santiago 2:8). ¿Por qué como a nosotros mismos? 

1) Porque el amor NO HACE mal al prójimo = no hacemos lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros.

“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor (Romanos 13:8-10)

 2)  Porque Cristo nos amó y en su condición humana, en humildad, se entregó a sí mismo como sacrificio por nuestros pecados. Cristo es el ejemplo a seguir. No podemos ser egoístas sino que debemos pensar en los demás.

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,  el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:3-9)

Quizás te preguntes, ¿y qué de la ley dada al pueblo de Dios? ¿Hay algo malo en ella? Mira lo que la Palabra nos enseña:

1) La ley nos enseña a distinguir entre el bien y el mal. La ley nos enseña lo que para Dios es considerado pecado (todo aquello que va en contra de Sus estatutos). 

“¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás” (Romanos 7:7).

2) La ley fue dada por un corto tiempo, para que nos instruyera en el conocimiento de Cristo y nos preparara para recibir a Cristo como Nuestro Señor y Salvador. La ley no es de fe, sino que estipula una serie de preceptos o estatutos que, de no ser cumplidos tal y como están estipulados, el hombre se considera pecador y transgresor de la ley. 

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero” (Gálatas 3:10-13)

Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:19-29)

En resumen, ¿qué tiene mayor peso de eternidad conforme a los preceptos de Dios? ¿cuál es ley de mayor importancia para Dios?

Amarale con todo nuestro ser (corazón, alma, y mente) y amar a nuestro prójimo (incluyendo a aquellos que nos hacen mal) como a nosotros mismos.