Friday, April 22, 2011

El Verdadero Héroe

¿Alguna vez has sentido que amas tanto y tanto a alguien que estarías dispuesto a hacer lo que sea para que esa persona esté fuera de peligro? ¿Cuántas veces has dicho que serías capaz de evitarle el dolor o el sufrimiento a ese ser amado? Ahora bien, ¿serías capaz de ser el héroe o heroína de tu ser amado aún ante la amenaza de la muerte? ¿Realmente estarías dispuesto(a) a dar tu vida, tus anhelos, tus sueños, tu carrera, tu posición…..en fin, darte enteramente y sin reservas por vivir una vida junto a ese ser amado? Quizás dirías… “claro que sí, sería capaz de darlo todo, aún mi vida”……o lo pensarías bien y dirías: “haría todo lo posible, pero no voy a renunciar a todo lo que tengo o anhelo por alguien….eso sería un poco egoísta si me pidieran darlo todo”. Sin duda alguna es una posición un poco difícil, y en cierta manera, nos hace reflexionar. Sin embargo, hubo alguien que jamás dudo en entregar todo lo que tenía….su posición, su poder, su gloria, su propia vida por rescatar a toda una humanidad que le había sido arrebatada a Su Padre (el Rey de Amor), y que había sido llevada a una vida de esclavitud bajo el dominio de un Príncipe Malvado, el cual tenía como propósito acabar con toda esta humanidad. Este héroe (Príncipe de Paz), conocía el dolor que su Padre tenía al ver la vida de miseria, de dolor, de angustia, de cargas, de injusticia, de extravío que su pueblo tenía. A pesar de que el Rey de Amor había hecho todo lo posible porque su pueblo volviera a él, lamentablemente su pueblo permanecía en cautiverio. Fue entonces cuando el Príncipe de Paz decidió actuar y El mismo liberar a este pueblo de las manos del Príncipe Malvado. El estaba dispuesto a liberar a su pueblo, y lo logró. Sin embargo, le costó la vida…..derramó toda su sangre, hasta la última gota (Juan 19:34).

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. (Isaías 53-4-5)

Este fue el sacrificio de Jesús…..él nos amó tanto y tanto que su amor le impulsó a rescatarnos de la esclavitud del pecado (Romanos 6:20)

“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”. (Tito 3:4-7)

God bless!!!!!

No comments:

Post a Comment