Saturday, July 20, 2013

Me Hundo, ¡Ayúdame Señor!

"Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: —¡Sálvame, Señor! Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: —¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste?En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron: —¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!"- Mateo 14:30-33

Pedro, caminando sobre las aguas, iba dirigido a Jesús (vs. 29). En medio de la tempestad donde se encontraba, Pedro había puesto su mirada/enfoque en Jesús. Por fe, dejó la barca que físicamente lo mantenía "sobre" las aguas. Ahora Pedro permanecía "sobre" las aguas, pero ésta vez, por medio de Jesús...por la autoridad de el Maestro y el Poder de Su Palabra: ¡Ven! (vs. 29). A pesar de la fe que tuvo en el Señor, el ruido y fuerza del viento que rodeaban a Pedro influyeron en su manera de actuar ante sus circunstancias. Pedro puso su mirada en lo que lo amenazaba...Pedro giró/volteó su cabeza y sus ojos perdieron el contacto directo que tenían con los ojos de Jesús. Tan pronto Pedro cambió su vista, notó/percibió la "magnitud" de la tempestad que le rodeaba. Pedro comenzó a ver que sus circunstancias eran horrorosas. ¡Pedro tuvo MIEDO y comenzó a HUNDIRSE! Al parecer, Pedro, por un corto tiempo sintió que era el "protagonista" en una película de fantasia"...caminando sobre el agua y "desafiando" las leyes de física y gravedad, etc. Sin embargo, cuando alguien "sueña" mucho o tiene una gran imaginación, usualmente le decimos: ¡bájate de esa nube! ¡Vuelve a la realidad!

Aunque sabemos que Pedro no se estaba imaginando las cosas....él estaba experimentando el poder de Su Maestro...pero humanamente sabemos que sus circunstancias eran las mismas...permanecía en medio de una tormenta. Pedro se enfrentó a ese dilema...si su "realidad" era una tormenta... ¿cómo olvidarse de ello? Fue esa realidad la que dirigió, alteró su perspectiva de ver las cosas. Pedro se dejó llevar por lo que su "sentido común" o lógica humana" le "sugerían" en ese preciso momento. Pero, ¿qué de lo dicho por el Maestro?¿Qué de la autoridad de Jesús? ¿Qué de lo experimentado momentos atrás...del caminar sobre el agua aún con los vientos recios...donde la magnitud de la tormenta no parecía importar? ¿Cómo olvidarlo? En todo esto...hay un pequeño, único y vital detalle que habla por sí solo...cuando el Señor NO ES nuestro enfoque, el miedo, estrés y ansiedad "dictaminan"/"influyen" en nuestra manera de pensar. Cuando el Señor NO ES nuestro enfoque, nuestras circunstancias toman el lugar que al Señor le corresponde en nuestras vidas, dominando así nuestra mente y pensamientos. Nuestras circunstancias se vuelven tan "violentas" que nos van hundiendo poco a poco y nuestra fe comienza a menguar. Sin embargo, una vez reconocemos nuestra necesidad y dependencia del Señor...cuando reconocemos que nuestra ayuda y único refugio en esos momentos...entre la vida y la muerte...entre el naufragio y el rescate...el invocar el nombre de Nuestro Señor y Salvador (¡Sálvame, Señor!- vs. 30) ocasiona/produce un cambio de ambiente y de circunstancias.

Nuestro Señor SIEMPRE está dispuesto a socorrernos y extiende su brazo para que nos apoyemos en Él y salgamos a flote. El Señor nos enseña que no podemos dejar que las circunstancias que nos rodean nublen nuestra mirada.... no podemos dejar que los vientos violentos en las tormentas de nuestras vidas nos agobien, a tal grado, que nos hagan dudar/desconfiar en la autoridad y en las promesas del Señor...

" En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo"- Juan 16:33

El Señor es nuestro socorro, y cuando caminamos y nos subimos nuevamente a la barca con Él... emprendiendo nuevas travesías... experimentando nuevos rumbos en la vida... los vientos violentos tienen que sosegar... tienen que adormecer y callar. El Señor nos enseña que Él es más poderoso que el violento viento... Él es más poderoso que las tormentas...Él es más grande que cualquier dificultad enfretada. El Señor, Nuestro Señor, quiere que mantengamos nuestra mirada y fe enfocadas solamente en Él. Jesús se encargará del resto...Él se encargará de dirigir nuestra barca al destino final. Jesús es Nuestro Salvador y Alto Refugio (Salmo 18:2)... Él es el Hijo de Dios, por tanto, en Sus manos estaremos seguros y SIEMPRE nos susurra al oído que lo que Él promete, Él lo cumple.

Tuesday, July 16, 2013

Tormenta Versus Puerto Seguro




"Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús"- Mateo 14:28-29

Aún cuando el Señor nos deja saber que Él camina en medio de vientos y sobre olas violentas, nuestra humanidad siempre tiende a buscar respuesta a lo que es "increíble". Mas aún, cuando deseamos/anhelamos conocer a Nuestro Maestro en medio de nuevas experiencias y etapas en nuestra vida. Pedro anhelaba confirmar que quien estaba detrás de tan grande milagro o aparición, que quien realmente caminaba sobre las aguas era Jesús. Pedro quería cerciorarse que no era un "impostor" o imitador (Satanás), sino el verdadero Maestro. Él sabía que Jesús era y es inigualable, y que sólo Jesús tenía y tiene el Poder para hacer lo imposible posible (caminar sobre las aguas)...él había sido testigo de lo que el Maestro era capaz. Pedro sabía que Jesús, no tan sólo tenía el Poder y la Autoridad sobre el mundo físico (sanidad y provisión) y espiritual (salvación y liberación), él sabía que el Señor, Su Señor y Nuestro, podía desafiar la gravedad y hacerle caminar SOBRE las aguas....NO en las aguas, sino SOBRE las aguas...SOBRE las olas fuertes y en medio de vientos amenazantes.

Jesús le respondió a Pedro: ¡Ven! ¿Sabías que en medio de nuestras interrogantes acerca de Jesús y de nuestro caminar en fe, El Padre SIEMPRE tiene los brazos abiertos para recibirnos también en los tiempos de tormenta en nuestra vida? Pedro, confiado en que la voz escuchada era la voz incomparable de Su Señor, por lo que descendió de la barca y comenzó a caminar sobre las aguas, rumbo a Jesús. La actitud de Pedro es un ejemplo, ilustración perfecta de lo que significa la fe. Según la Palabra, la fe es "la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Heb. 11:1). Pedro confiaba plenamente en Su Maestro...sabía que estaba cerca, pero sabía que para poder verle mucho más claramente él tenía que cruzar un tramo, una barrera....tenía que cruzar las aguas de un mar violento. En ese momento, con la convicción impartida por su fe en el Señor, las olas fuertes y el viento recio eran "inexistentes" para Pedro. Él sólo se enfocaba en el Señor, en Jesús, el autor y consumador de  nuestra fe (Heb. 12:2).

Pedro descendió, se bajó de la barca, de su medio de transporte en ese momento. Pedro mostró obediencia al escuhar la voz del Señor y también humildad. ¿Cuántos de nosotros nos "bajamos/descendemos" de las barcas en nuestras vidas que, según nosotros, nos ofrecen la esperanza de llenar a una orilla, puerto seguro en peligro de naufragio y escogemos el reto o el "riesgo" de "perder" nuestra vida en medio del mar enfurecido? Si se nos ofrecierao se nos diera a encoger entre un puerto seguro y tranquilo versus tormenta con vientos huracanados con trayectoria desconocida....¿cuál crees escogeríamos? Sin embargo, si tuvieramos la certeza en nuestros corazones que el Señor nos ha de acompañar en la tormenta, ¿cambiaría nuestra decisión? Pedro tuvo esa certeza, por lo que "sacrificó" su "seguridad" por la presencia del Señor. 

Muchas veces nuestras vidas son como una barca, donde anhelamos llegue a puerto seguro y sin contratiempos. Sin embargo, el Señor permite tormentas fuertes para cambiar el curso, rumbo de nuestras vidas. ¿Estaremos dispuestos a enfrentarnos, a hacer "sacrificios" en nuestras vidas, a tomardecisiones drásticas para así acercarnos al Señor y verle más claramente...o simplemente deseamos seguir de rumbo a un "puerto seguro" pero cada vez más lejos del Señor?

"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo"- Juan 16:33

Monday, July 15, 2013

¡Calma, calma, que no "panda el cúnico"!



Vamos, la mayoría de nosotros estamos familiarizados con el Chavo del 8 y con el Chapulín Colorado. ¿Cierto? Tomarse la pastilla "chiquitolina" para volverse más pequeño, o tratar de "tomar el control" ante una situación amenazante, donde lo primero que sucedía era que la gente entraba en "pánico" y el Chapulín decía: "Calma, calma, que no panda el cúnico", son eventos únicos e inolvidables. Muchos probablemente nos hemos preguntado: ¿De dónde el Chapulín se inventó esa frase? Bueno, al parecer, de la misma manera en que el Chavo decía "Ron Damón" en vez de "Don Ramón", el Chapulín decía "que no panda el cúnico" en lugar de "que no cunda el pánico". Pánico, miedo, susto, espeluznante, tensión y terror son algunas de las palabras a las que asociamos con situaciones donde, cómo muchos de nosotros diríamos, ¡Se nos saldría el corazón por la boca! Por ejemplo, el ver películas de terror, el que alguien nos aparezca repentinamente por la espalda, o el que veamos algo a la distancia que no podemos distinguir y en seguida pensamos o gritamos....¡Un fantasma! Esa misma reacción tuvieron los discípulos al ver caminar a Jesús sobre las aguas...

"A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: —¡Es un fantasma! Pero Jesús les habló, diciéndoles: —¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!"- Mateo 14:25-27 (Versión Dios Habla Hoy- DHH)

Luego de alimentar a más de 5,000 personas y de haberlas despedido, Jesús le había dicho a los discípulos que se reuniría con ellos más adelante, ya que Él iba a tomarse un tiempo para orar (Mateo 14:22-23a). PERO..."Al llegar la noche, estaba allí él solo, mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra"- Mateo 14:23b-24.

"Sólos" en la barca, en medio de una tempestad que "amenazaba sus vidas" y aún a oscuras, los discípulos no veían señal alguna de Jesús. Sin embargo, cuando Jesús se les apareció/se acercaba a ellos, los discípulos no le reconocieron...gritaron: "¡Es un fantasma!". Ahora bien, ¿qué es un fantasma? De acuerdo con la Real Academia Española, la palabra fantasma puede definirse como "imagen de una persona muerta que, según algunos, se aparece a los vivos". O sea, en ese momento de caos y de tempestad, Jesús estaba más "muerto que vivo" para los discípulos. ¿Cuántas veces nos ha pasado que en momentos de tumulto, estrés, ansiedad y confusión se nos ha aparecido el Señor y no le hemos conocido? ¿Cuántas veces hemos actuado como si el Señor estuviese más "muerto que vivo", de hecho, se haya olvidado de nosotros y Su presencia o luz no brille en medio de la oscuridad de nuestras circunstancias? A pesar de la confusión que sintieron los discípulos, Jesús se identificó, abrió Su boca y declaró a Sus discípulos que no era ninguna visión o fantasma lo que estaban viendo....era Su Maestro que había llegado a encontrarles, según les había prometido. Jesús nos enseña algo muy hermoso en este pasaje....la presencia del Señor NUNCA debe producir en nosotros temor. Dios es amor, y "en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor" (1 Juan 4:18a). Aún en momentos de confusión y de "tempestad" en nuestras vidas, aún en momentos donde la luz del Señor "no parezca ser" tan potente como para alumbrar la oscuridad que nos rodea y ver todo con claridad, El Señor SIEMPRE llega a nuestro encuentro para ayudarnos. El Señor nos enseña que es Él quien calma la tempestad, que es Él quien nos da paz en medio de las tormentas y situaciones temporeras...

"Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar" - Juan 14:27

¡Que lindo saber que el Señor vela por nosotros y SIEMPRE llega a nuestro encuento! NUNCA olvides cúanto te ama el Señor y mucho menos Sus promesas. En medio de los vientos y olas que parezcan amenazar nuestra barca, el Señor nos recuerda Sus promesas...

"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas" (Josué 1:9)

"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia" (Isaías 41:10)

"Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo" (Isaías 41:13).

"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú" (Isaía 43:1)

"No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová" (Jeremías 1:8)

Saturday, July 13, 2013

Entre el Cerro y La Otra Orilla




 "Después de esto, Jesús ordenó a los discípulos: «Suban a la barca y vayan a la otra orilla del lago. Yo me quedaré aquí para despedir a la gente, y los alcanzaré más tarde.» Cuando toda la gente se había ido, Jesús subió solo a un cerro para orar. Allí estuvo orando hasta que anocheció. Mientras tanto, la barca ya se había alejado bastante de la orilla; navegaba contra el viento y las olas la golpeaban con mucha fuerza."- Mateo 14:22-24 (TLA)

Muchos de nosotros, si nos preguntan, ¿cómo luce tu día hoy? Probablemente contestaríamos....super ocupado o medio "atareado". Diversas responsabilidades, tareas  y muchos otros pequeños detalles "llenan" la mayor parte de nuestra agenda diaria. Trabajo, familia y citas médicas son muchas veces las responsabilidades que más tiempo requieren. La agenda personal y diaria de Jesús concuerda en cierta forma con la nuestra.... ¡estaba llena! Sin embargo, la vida de Jesús era tan pública y ajetreada que muchas veces pienso Jesús podría haber dicho como muchos de nosotros decimos en ocasiones....¡24 horas no dan a basto en un día! Jesús siempre estaba haciendo algo...predicando la Palabra, enseñando la Palabra, sanando enfermos, etc. Él se tomaba y se toma muy en serio los compromisos y responsabilidades como Padre, Intercesor, Sanador, Consolador, Suplidor, y Salvador, entre otras. Por ejemplo, luego de haber alimentado a más de 5,000 personas con los 5 panes y los 2 peces (Mateo 14:13-21), Jesús estuvo con esa multitud y les acompañó hasta la hora de partir. Ya les había suplido tanto el alimento físico como el espiritual, y les despedía para que volvieran nuevamente a su rutina diaria y emprendiecen su nueva travesía. Por otro lado, Jesús le había dicho a sus discípulos que se subieran a la barca y fueran a la otra orilla del lago, al otro extremo de tierra donde ellos se encontraban. Él había de encontrarse con ellos luego, más tarde. Personalmente, encuentro sumamente interesante que a medida que los discípulos se alejaban de la orilla para llegar a su destino final, o sea, a medida que se alejaban físicamente del lugar donde estaba Jesús, el viento y las olas en el mar se intensificaban y golpeaban con fuerza la barca que los transportaba. Al parecer, la violencia del viento y de las olas amenazaban el destino final de los discípulos. PERO...mientras la barca y las vidas de los discípulos eran estremecidas por el viento y las olas, Jesús se encontraba en un lugar alto, en el Cerro, intercediendo/orando/en comunión con el Padre... Jesús les dijo a los discípulos antes de que emprendiecen su viaje que Él los alcanzaría/se encontraría con ellos luego. Los discípulos tenían que comenzar el viaje sin la presencia física de Jesús, pero en medio del camino, en algún momento, el Señor se reuniría con ellos. ¡Qué hermoso ver en esta historia las promesas de Dios y el cumplimiento de Su Palabra! El Señor ha prometido siempre estar con nosotros hasta el fin del mundo (Mateo 28:20). El Señor siempre intercede por nosotros delante del Padre (Romanos 8:34; Hebreos 7:25). El Señor es fiel y cumple lo que promete. Por tanto, "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió" (Hebreos 10:23).

¿Cómo resumir este mensaje? ¿Cómo poner en palabras sencillas lo antes expuesto? Simple...nuestras vidas estás destinadas a llegar a una orilla (tierra prometida= mansiones celestiales), y necesitan una barca para que nos lleve/dirija seguros (Espíritu Santo). El mar a cruzar (vida terrenal) amenaza con hacernos naufragar. Sin embargo, Jesús ha prometido encontrarnos en medio de nuestra travesía. Y aunque no le veamos físicamente en la barca con nosotros, Él siempre intercede por nosotros para que lleguemos a nuestro destino final.

Thursday, July 11, 2013

¿Calculadora Defectuosa? No, Cómputo Correcto



"Los discípulos respondieron: —Pero no tenemos más que cinco panes y dos pescados. Jesús les dijo: —Tráiganlos aquí. Luego de ordenar que la gente se sentara sobre la hierba, Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y dio gracias a Dios. Después partió los panes y se los dio a los discípulos, para que ellos los repartieran a la gente.Todos comieron hasta quedar satisfechos. Y cuando los discípulos recogieron los pedazos que sobraron, llenaron doce canastas. Los que comieron fueron como cinco mil hombres, además de las mujeres y los niños."- Mateo 14:17-21 (TLA)

Tenemos que admitirlo...somos unos "quejosos". ¿Qué otra palabra pudiera sonar más bonita o de manera más "elegante" para explicar lo que quiero decir? Bueno, creo que luego de pensar en algunas palabras o frases (e.g. poco conformistas, creídos, malagradecidos, etc.), la mejor palabra a utilizar es "quejosos". Quizás me dirías, ¿a dónde quieres llegar con todo ésto? ¿Pudieras hablar de una vez por todas? Seguro, directo al punto. Nos quejamos de que no tenemos "nada" que ponernos o de vestir cuando nos invitan a una actividad especial. Nos quejamos que no tenemos unos zapatos de X color para que combine con la camisa de vestir que tanto nos gusta. Nos quejamos que en la nevera (refrigerador) ya no quedan más frutas --porque se acabaron las strawberries (fresas/frutillas)--, a pesar de que aún quedan guineos (bananas), manzanas, naranjas y kiwis, etc., etc., etc. Aunque éstos son ejemplos simples y quizás parezcan tontos, todos comparten algo en común...muchas veces pasamos por alto las bendiciones que tenemos en frente por el simple hecho de enfocarnos por lo que "no tenemos o necesitamos"

Cuando llegó el momento de "alimentar" a la gente (muchedumbre) que siguió a Jesús, los discípulos se vieron confrontados con un gran dilema que ni aún los grandes matemáticos ni científicos en esta tierra habrían podido resolver. Se sabe que 2 + 2 = 4, pero 5 panes + 2 pescados = provisión para más de 5,000 personas? Wow....humanamente uno sabe que eso es imposible! Sin embargo, este "problema matemático" fue resuelto por el gran Maestro, Profesor de la Historia, ¡Jesús! Las matemáticas del Reino de Dios muestran un sistema de números desconocidos para nosotros. Los números entrados en la calculadora celestial, aunque muy bajos (5 panes + 2 peces), dan un resultado extra mega grande (5, 000). ¡Qué gran enseñanza! NUNCA veamos como poco lo que nos ha sido dado por el Padre. Jesús, el gran Profesor Celestial, nos enseña una nueva estrategia en nuestro caminar de fé:

1. Traer TODO lo que tenemos a Jesús, el que siempre  intercede a nuestro favor...es el único mediador entre Dios y los hombres (Hebreos 7:25; 1 Timoteo 2:5)

2. Poner todo en orden en nuestras vidas (evaluar nuestro corazón, nuestras emociones y acciones) y confiar en que hallaremos gracia para el oportuno socorro al acercanos al Padre...al acercarnos a su trono de misericordia, gracia y poder (Hebreos 4:16)

3.  Poner nuestros ojos en el Padre, en sus promesas celestiales...tenemos que guardar la Palabra de Dios, aferrarnos a ella y creer que Dios cumple Sus Promesas! (Juan 15:7)

4. Debemos dar gracias a Dios porque SIEMPRE nos da la victoria por medio de Jesucristo (1 Corintios 15:57), y porque sabemos que lo que es imposible para los hombres es posible para Dios (Mateo 19:26). 

5. Extender nuestras manos. Tenemos que estar dispuestos a recibir lo que Dios tiene para dar. 

6. No podemos olvidar de dónde provienen nuestras bendiciones....tenemos una responsabilidad...bendecir a otros con las bendiciones que Dios nos ha dado. Somos bendecidos para bendecir

7. Estar preparados para lo que Dios ha de seguir haciendo. Cuando Dios nos da algo, Él siempre se asegura de darnos en abundancia. ¿Estarán nuestras canastas listas para recibir y bendecir a otros con lo provisto por Dios? Dios no es un Dios mediocre...Dios siempre nos da más de lo que pensamos. ¡Dios da y sobra!

Una vez más el Señor, el Maestro, nos enseña que constantemente nos enfrentaremos a situaciones donde nuestra fé ha de ser puesta en acción. Muchas veces nosotros mismos limitamos el hacer de Dios...nuestra visión se nubla, no vemos al Maestro claramente, dudamos y mengua/disminuye nuestra fé (Mateo 8:28; 14:30-31; 16:7-9; 17:20). Sin embargo, Dios nos llama a recordar que al Dios que tú y yo le servimos es un Dios de milagros, portentos y maravillas. Dios es un Dios de poder....El Dios de lo imposible y de lo incomprensible. Te invito a reflexionar en lo antes expuesto y a meditar en Ese Dios que nos ama y que conoce aún lo más íntimo de nuestros corazones. Dios quiere que experimentemos y seamos partícipes de Su "cadena de distribución alimenticia"....cadena espiritual...que demos y compartamos con otros los panes y peces que ya tenemos en nuestras vidas (Sus bondades, Su amor y salvación). Amiguito (a), si sientes que tu fé a menguado, acércate a Jesús, pídele que te abrace y te restaure...Él te ha de recibir con los brazos abiertos. Si te sientes lejos de Dios y sabes que tu vida no es dirigida por Él, invíta a Jesús a tu corazón y recibe el alimento espiritual que Dios ha preparado para tí. Recuerda, Jesús vino a BUSCAR y a SALVAR lo que se había perdido (Lucas 19:10). Jesús vino por tí y por mí.

Tuesday, July 9, 2013

Recibiendo Por Gracia, Dando Por Gracia

 

"Cuando ya empezaba a atardecer, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: —Éste es un lugar solitario, y se está haciendo tarde. Dile a la gente que se vaya a los pueblos y compre su comida. Jesús les contestó: —No tienen que irse. Denles ustedes de comer."- Mateo 14:15-16
 
El pasaje antes expuesto tiene tanto significado, verdades y retos encerrados entre sí que, sólo si buscamos "desmenuzar" o estudiar más a fondo el significado de ciertas palabras, nos ayudará a verlo todo desde otro punto de vista. ¡Lo digo por experiencia propia! Veamos esta porción bíblica refraseada...

Cuando el día ya estaba llegando a su fin (atardeciendo, cerca de la noche), los discípulos (los que eran instruídos en palabra y acción por el maestro de maestro = Jesús) vinieron y le dijeron: Éste es un lugar desierto (desamparado, sin compañía, desolado, territorio estéril y árido, que carece de vegetación por falta casi total de lluvias) y es casi de noche (tarde). Dile (asegúrale) a la gente (a la muchedumbre que había venido a verle; a los que habían escuchado de Jesús y habían caminado/le habían seguido a pie de pueblos "cercanos") que se fueran (se apartaran de aquel lugar) y obtuvieron con dinero (compararan) el alimento que les iba a sostener. Pero Jesús (el maestro, suplidor y proveedor) les contestó: otórguenle, ofrézcanle, concédanle ustedes mismos (mis seguidores, los que han estado conmigo y han visto y experimentado mi  provisión) la comida principal para ese mismo día. 

¡Wow! Jesús sabía que la gente que le había seguido tenían hambre del Señor...sus almas necesitan saciarse, comer de las palabras del maestro. Mira como la Palabra de Dios nos habla acerca de cómo el Padre conoce nuestras necesidades y las suple a su debido tiempo...pero el corazón del Padre se interesa más en suplir nuestra necesidad espiritual antes de la material...
 
"Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten. Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día"- Mateo 6:33-34 (TLA)
 
Por otro lado, el Señor nos enseña que tenemos que poner en práctica lo que Él nos ha enseñado...caminar por fé, declarando los milagros y portentos del Señor. Aunque el pan era el alimento físico en ese momento, también era símbolo de la necesidad que cada ser humano tiene del Maestro. 
 
"Yo puedo dar vida, pues soy el pan que da vida. Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, pero todos murieron. El que cree en mí es como si comiera pan del cielo, y nunca estará separado de Dios. Yo he bajado del cielo, y puedo hacer que todos tengan vida eterna. Yo moriré para dar esa vida a los que creen en mí. Por eso les digo que mi cuerpo es ese pan que da vida; el que lo coma tendrá vida eterna" - Juan 6:48-51 (TLA)


Monday, July 8, 2013

En La Barca, Rumbo Al Desierto

"Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos" - Mateo 14:13-14


Juan el Bautista había sido decapitado por órdenes de Herodes el tetrarca (Mateo 14:1-12), y en medio del caos de su muerte, y de miles de emociones que probablemente sintió en ese momento, Jesús tomó una decisión...retirarse/apartarse de todo lo que pudiera influir en su manera de ver las cosas con claridad. Jesús decidió tomarse un tiempo donde nada ni nadie pudiera distraerle o desenfocarle de su misión aquí en la tierra. Jesús necesitaba del consuelo, consejo y fortaleza de Su Padre Celestial.

Luego de recargar sus "baterías" o, mejor dicho, su energía, Jesús salió del lugar solitario a un lugar lleno de gente. Para ese entonces, la visión de Jesús había sido restaurada. Su visión era una visión de eternidad y de restauraución; sus emociones también fueron restauradas. Ahora, Jesús podía ver las necesidades de los que le seguían...ahora podía sanarles y restaurarles. El tiempo en el desierto restauró las emociones de Jesús y al salir y ver a los que le seguían, tuvo compasión (lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias) por ellos.

Sin duda alguna, llegan momentos en nuestras vidas que nos impactan, nos estremecen, que sentimos que "el mundo" nos pesa y que ya no sabemos que ha de acontecer en nuestras vidas. Jesús nos enseña una gran estrategia para cuando los momentos o noticias impactantes toquen o lleguen a nuestras vidas (pérdida de un ser querido, enfermedad, desempleo, traición, maltrato, depresión, abandono, etc.) ¡Que nos subamos a la barca de Su presencia! Su Espíritu Santo nos ha de llevar al lugar desierto, al lugar de restauración. Sólo Dios puede darnos la fortaleza que necesitamos. Sólo Dios puede sanar nuestras heridas y enfermedades. Sólo Dios puede restaurar nuestros corazones, nuestras vidas e inclusive nuestras familias y los matrimonios. Sí, ¡Dios lo puede hacer! Sólo Dios quita todo obstáculo/distracción que al momento nos impide ver con claridad Sus planes y deseos para nuestras vidas. Sólo Dios puede moldearnos y transformarnos en el desierto, para que una vez tocados y restaurados por El, salgamos y veamos que también hay otros que están sufriendo y que necesitan la restauración, salvación y el amor que sólo Nuestro Padre Celestial nos puede dar.

"Pero ¿cómo van a invocarlo, si no han creído en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el mensaje? ¿Y cómo van a anunciar el mensaje, si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Qué hermosa es la llegada de los que traen buenas noticias!"- Romanos 10:14-15 (versión Dios Habla Hoy)

Sunday, July 7, 2013

Enseñar, recordar y poner en práctica

¿Cuántos de ustedes han visto la película Nanny McPhee? Para aquellos que no la han visto o para aquellos que no recuerdan mucho, he aquí un pequeño resumen. Nanny McPhee es una niñera que ofrece sus servicios a familias que tienen niños con problemas de conducta. Dichas familias no tienen que incurrir en gastos para con ella. Según Nanny McPhee, ella es una niñera enviada por el gobierno y el mismo se encarga de su salario. Esta niñera, de primera instancia, es una mujer “fea”…parece una bruja, con verrugas grandes, vestida de negro y un bastón. En otras palabras, ella es “horrorosa.”

 






 








Nanny McPhee tiene un método de enseñanza bien peculiar. El mismo consiste en una serie de lecciones, las cuales varían según las necesidades de cada familia. Por ejemplo, el que los niños vayan a la cama cuando se les indica y que aprendan a decir "POR FAVOR", son componentes sencillos y básicos que los niños deben aprender. Ahora bien, en caso de que los niños hagan caso omiso a sus instrucciones, ella golpea el piso con su bastón “mágico”, el cual emiten poderes que ponen a los niños en situaciones difíciles. Esto los “obliga” a tomar decisiones correctas y a obedecer…o sea, los niños comienzan a ser disciplinados. A medida que los niños van completando las lecciones, las verrugas y aspecto “feo” de Nanny McPhee van desapareciendo. Dicha transformación en Nanny McPhee es símbolo del afecto y respeto que los niños van desarrollando por ella. Sin embargo, una vez las lecciones han sido completadas, ella tiene que irse…o como bien diría en su modo de trabajo o condición: “Mientras me necesiten pero no me quieran, tengo que quedarme. Pero cuando me quieran pero ya no me necesiten, entonces tengo que irme.”
 
Quizás te preguntas….¿por qué tanta referencia a esa película? Créanme, la película encierra muchas enseñanzas que pueden ser aplicadas en nuestras vidas. Prestemos atención al siguiente versículo (Juan 14:26- Traducción Lenguaje Actual): “El Espíritu Santo vendrá y los ayudará, porque el Padre lo enviará para tomar mi lugar. El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he enseñado”

El Espíritu Santo es enviado con el propósito de enseñar/instruir/disciplinar/moldear las vidas de los miembros de la familia de Dios. A diferencia de Nanny McPhee, el Espíritu Santo es enviado por Dios, en lugar de Jesús….para que en su ausencia física en esta tierra, seamos dirigidos/encaminados hacia al Padre día a día. El Espíritu Santo nos ayuda a recordar las promesas de Dios, nos ayuda a tomar sabias decisiones y nos enseña a honrar a Dios con nuestras actitudes. El Espíritu Santo nos ayuda a crecer y madurar en nuestra relación íntima/personal con Dios. La vida en esta tierra no es fácil, y todos y cada uno de nosotros˗̶ como seres humanos˗̶  lidiamos con problemas de conducta, los cuales son reflejo del pecado y del mal asociado con este mundo caído/corrupto. Sin embargo, a diferencia de Nanny McPhee, el Espíritu Santo (Nuestro Señor) no nos deja solos…JAMAS. Al contrario, SIEMPRE está y estará con nosotros.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”- Mateo 28:19-20

Las lecciones a aprender en nuestras vidas terrenales han de culminar algún día, pero en ese entonces, nos graduaremos con honores y estaremos delante de la presencia del Señor.
“El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo”-  Apocalipsis 21:7

Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”- Apocalipsis 2:10c

God bless!!!!